
Cuando los científicos desintegraron el átomo por primera vez, la magnitud e intensidad de la energía liberada dejó a todo el mundo atónito. Cuando fue bombardeado con partículas subatómicas altamente cargadas, a gran velocidad, el minúsculo átomo liberó energías inconcebiblemente poderosas. Análogamente, existen condiciones en las cuales la diminuta alma espiritual, la fuerza vital y el yo verdadero de todos los seres, exhibe las energías de su naturaleza original. Bajo condiciones materiales ordinarias, sin embargo, esta verdadera naturaleza del alma es invisible y desconocida para nosotros.
Descripta en el Bhagavad-gita como partícula atómica antimaterial, el alma, conocida en sánscrito como "atma", es mucho más sutil que la energía material. El alma, que es de tamaño atómico, es la fuerza vital en todos los seres vivos y es la fuente de energía que mantiene a todas las entidades vivientes. La energía del "atma" se difunde por todo el cuerpo, y es la causa por la cual sentimos diversos dolores o placeres en cada parte del mismo. Esta corriente del alma es conocida como conciencia. Aunque no podamos ver al alma, su presencia puede ser comprendida simplemente por la conciencia.
A veces no podemos ver el sol en el cielo debido a la presencia de las nubes, pero su luz aun permanece visible. Del mismo modo, podemos aceptar la presencia del alma en todos los cuerpos vivos humano, animal, planta, pez o ave porque percibimos vida en ellos.
Contrariamente, podemos sentir su ausencia después de la muerte porque vemos que la conciencia cesó en el cuerpo muerto. Durante la muerte, el alma deja el cuerpo material, más, sufre la experiencia de la muerte sin ser afectada. Por eso el Bhagavd-gita la describe como "inmutable", "indestructible", "indisoluble" o como "existiendo en todas partes" e "invisible". (Bg.2.24)
Aprendemos en el Bhagavad-gita que cada alma minúscula es parte fragmentaria y eterna de Krishna, o Dios. La energía del alma deriva de su relación con Dios, el Alma Suprema. El alma está constitucionalmente relacionada con Krishna, así como las partes de nuestro cuerpo se relacionan con todo nuestro cuerpo. Porque el alma es parte de Krishna, su naturaleza es servirlo, así como nuestra mano sirve a todo el cuerpo proveyendo comida a la boca cuando comemos. Cuando el alma ejecuta su función original, sus características naturales gradualmente se hacen manifiestas.
El alma es descripta en los Vedas como "energía marginal", dotada de libertad para elegir servir o no a Dios, Krishna. Cuando el alma manifiesta el deseo de no servir a Dios y actúa independientemente de El, las cualidades espirituales inherentes a ella quedan temporalmente bloqueadas, debido al olvido de Krishna. Cuando esto ocurre, el alma deja el campo de la energía espiritual pura (el mundo espiritual) y, bajo la influencia de la energía material, entra en un cuerpo físico.
En su estado original trascendental, el alma está caracterizada por tres cualidades. La primera es eternidad. Según el Bhagavd-gita es "no nacida" e "inmortal" por ser parte integrante del Señor Supremo. Así mismo, es plena de conocimiento por ser parte de Krishna, quién es plenamente consciente y la fuente de toda inteligencia. La tercera cualidad es la bienaventuranza, debido a su ligación con Sri Krishna, la suma total de toda bienaventuranza y felicidad.
Tan pronto como comprendemos la naturaleza del alma, podemos comenzar a entender la naturaleza de Dios. Gradualmente realizando al alma, a través del conocimiento del Bhagavad-gita, despertamos las cualidades originales de la misma: eternidad, conocimiento y bienaventuranza. Sólo entonces podrá ser revivida nuestra relación olvidada con Dios, Krishna.