Salve a la Tierra ya!

La Conciencia de Krishna y el medio ambiente

Crece la basura y la polución en el mundo

Navío petrolero derrama millones de litros de petróleo en las aguas de Alaska; reactor nuclear explota envenenando la zona rural de Ucrania; usina hindú lanza gas venenoso matando un centenar de personas de los alrededores.

Los científicos temen que los gases expelidos por autos, fabricas y combustibles estén provocando el calentamiento de la tierra. En consecuencia, la capa polar puede derretirse inundando las áreas litorales en donde hoy día viven cerca de un billón de personas.

Todos podemos ver que el aire está lleno de polución y humo, que el agua es inadecuada para el consumo y que la tierra está sobrecargada de basura y residuos tóxicos.

Muchos de nosotros reaccionamos adoptando procesos tales como el reciclados de papel y vidrio, el uso de detergentes biodegradables, y el consumo de productos considerados no perjudiciales para el ecosistema. Con respecto a esto, los gobiernos del mundo entero realizan elaborados planes para descontaminar el medio ambiente. No obstante, algunos líderes de los analistas del medio ambiente insisten en que los actuales esfuerzos son muy inadecuados para impedir inminentes desastres ecológicos.

Algo profundo en cada uno de nosotros parece frustrar nuestras esperanzas de un mundo más agradable. En el eje del problema se encuentra una implacable y casi inconsciente propensión por poseer y disfrutar más de lo que de hecho necesitamos. Por lo tanto, la polución ambiental es en esencia un problema espiritual y requiere de una solución espiritual.

Lester Brown, uno de los líderes internacionales de las agencias de control ambiental, escribe: "En todas las épocas, filósofos y líderes religiosos han denunciado al materialismo como una senda que conduce al hombre a la satisfacción... debido a la explotación de los recursos naturales que crea, el materialismo simplemente no conseguirá sobrevivir a la transición hacia un mundo soportable".

La barrera más insuperable para la obtención de un ambiente ecológicamente equilibrado es una visión materialista que define al individuo como una maquina bioquímica que opera en un universo despojado de Dios y el alma. Infelizmente, ésta difundida teoría conocida como "reduccionismo" sustenta el pensamiento científico contemporáneo. El reduccionismo dio origen a una cultura volcada hacia la explotación irrestricta de los recursos de la naturaleza y de las criaturas.

El Movimiento Hare Krishna desafía a esta visión   reduccionista atea a través de la presentación de una ciencia de valores espirituales que puede cambiar la presente atmósfera materialista. Buscamos sustituir ese materialismo por una visión védica de un mundo planeado por Dios. En ese mundo, los seres humanos no desean poseer, controlar o disfrutar más que de lo mínimo indispensable.

La sabiduría védica no enseña que Dios, Krishna, es el propietario último de todo lo animado e inanimado, y que cada ser vivo en la Tierra, conforme a sus necesidades, tiene una partida natural de los recursos asignados por Dios en este planeta. Estos principios forman parte del sistema de la naturaleza de inviolables leyes superiores, incluyendo la ley del karma.

Los Vedas también afirman que el universo material no es más que una residencia temporaria para las almas caídas, las cuales están destinadas a evolucionar espiritualmente hasta recobrar su posición original y pura en el mundo espiritual. Unicamente cuando las personas acepten que el propósito primordial de la vida humana no es explotar la materia, sino llevar una vida simple basada en el avance espiritual, es que podremos comenzar a resolver los problemas ambientales del mundo. Un plan práctico para un modo de vida natural y ecológicamente sensato puede ser hallado en los libros sobre el conocimiento védico del Movimiento Hare Krishna, los cuales recomiendan una técnica simple para transformar esa conciencia materialista –el canto del mantra Hare Krishna: Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare / Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare.

El Movimiento para la Conciencia de Krishna fundó más de veinticinco comunidades rurales en todo el mundo, las cuales han alcanzado un alto grado de auto-suficiencia. El más ambicioso proyecto está llevándose a cabo en las márgenes del río Ganges, en el paisaje tropical de Bengala (India).

Aquello que comemos también afecta al ecosistema. La mayor parte de la destrucción de los bosques tropicales ha sido realizada para el uso de cría de ganado proveedor de carne para los países del primer mundo. El Movimiento para la Conciencia de Krishna abraza el vegetarianismo espiritual y lo propaga vigorosamente a través de sus más de cincuenta restaurantes y doscientos centros culturales en el mundo entero. Menos obvio que su impacto ecológico, pero aún más importante, es el hecho de que esta dieta reducirá las reacciones kármicas producidas por la matanza indiscriminada de animales para el consumo.

Con esta formula espiritual podemos transformar el medio ambiente mundial. Pero aún, en última instancia, la verdadera atmósfera del alma se encuentra en el planeta de Krishna en el cielo espiritual, donde no hay nacimiento, ni muerte, ni enfermedad, ni vejez. Felizmente, quién sigue el camino de la conciencia de Krishna, o bhakti-yoga, con toda seguridad alcanza ese ambiente natural y trascendental para el alma.

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